LIQUEN BIOCOSMÉTICA PATAGÓNICA

Protección solar

Protección solar consciente: nuestra visión


La piel: el órgano que nos abraza y contiene


En LIQUEN entendemos el cuidado de la piel como mucho mas que una rutina; una forma de escucharnos, observarnos, habitar nuestro cuerpo y honrarlo. de afuera hacia adentro y de adentro hacia afuera. La piel no es solo una superficie; es el órgano más grande del cuerpo, una membrana viva que nos protege, regula y comunica con el entorno. Regula la temperatura, impide que microorganismos ingresen, nos protege de golpes, del frío, del calor y de la radiación. Es inteligente, cambiante y profundamente sensible.


Así como el fuego puede quemarnos si lo tocamos, el sol —aunque indispensable— también puede dañar. No porque sea malo, sino porque toda fuerza natural necesita un equilibrio.


Cómo todo órgano vivo, la piel merece cuidado.


Cuidar la piel implica decisiones cotidianas: regular los horarios de exposición, buscar sombra, usar sombreros, ropa adecuada y, cuando es necesario, aplicar protector solar.


El sol: aliado vital, energía que hay que aprender a usar


No se trata de demonizar al sol, sino relacionarnos de manera consciente, reconociendo cuándo es benéfica y cuándo puede lastimar.

El sol es vida y es indispensable para nuestra supervivencia.

Nos ayuda a sintetizar vitamina D, regula nuestros ritmos y estado de ánimo, mejora funciones metabólicas y acompaña procesos internos que aún hoy la ciencia sigue descubriendo.

Pero también es verdad que, sin cuidado, puede dejar una huella profunda: envejecimiento prematuro, manchas, deshidratación, inflamación, quemaduras... y daños más serios con el tiempo.


El arte de regular la exposición


En LIQUEN creemos que el cuidado empieza por la observación:

No todo se resuelve solo con protector.

El cuidado real es integral: sombrero, gorra, ropa, sombra, pausas y buenos hábitos.



La importancia de proteger la piel todos los días


La radiación solar está presente incluso cuando el cielo está nublado, cuando caminamos al aire libre o cuando trabajamos cerca de una ventana.


Usar protector solar diariamente ayuda a:

Para nosotras, la protección solar es la base de cualquier rutina consciente, que encima como yapa genera un efecto de sellado lo cual ayuda que no se nos deshidrate la piel tan ràpido.


Tipos de protectores: químicos vs. físicos


En el mundo de la cosmética existen dos grandes tipos de filtros solares y es importante conocer sus diferencias: los químicos y los físicos. Ambos protegen, pero lo hacen de formas distintas, y últimamente se están dando a conocer varios estudios polémicos que ponen en duda la protección de muchos protectores químicos cuyas marcas son conocidísimas y carísimas.


Protectores químicos


Actúan absorbiendo la radiación UV y transformándola en calor. Suelen ser ligeros, pero algunos pueden generar irritación en pieles sensibles o tener un impacto ambiental mayor (contaminan). Además, ciertos estudios han motivado la investigación continua sobre su absorción sistémica.


Protectores físicos o minerales


Estos protectores actúan reflejando y dispersando la radiación UV, formando una barrera suave sobre la piel.

Sus filtros principales son:

Ambos son minerales estables, muy bien tolerados y con un excelente perfil de seguridad. Son ideales para pieles sensibles, reactivas o que buscan minimizar la exposición a compuestos químicos complejos.


Afinidad con nuestra visión ambiental


Muchos destinos han restringido filtros químicos por su potencial impacto marino. Los minerales, en cambio, son considerados más respetuosos con ecosistemas frágiles como los arrecifes, lagos, lagunas, ríos.


Conclusión


Los filtros que elegimos en LIQUEN son los de protección mineral FÍSICOS, porque actúan de manera más simple, segura y armónica: como un pequeño espejo natural que refleja y dispersa la radiación.

El óxido de zinc —nuestro filtro prióincipal— es noble, seguro y compatible con la piel sensible. Es uno de los pocos filtros con cobertura real de amplio espectro, incluyendo UVA largo, el responsable del envejecimiento profundo de la piel. No se absorbe, no genera irritación y además es antiinflamatorio. Ayuda a regenerar, calma, protege. Es una de esas materias primas que la naturaleza nos regala con una generosidad enorme. A diferencia de algunos filtros químicos, los minerales permanecen mayormente en la superficie. Esto ofrece tranquilidad a quienes buscan una rutina más simple y con ingredientes reconocibles.

El urucum, por su parte, aporta antioxidantes y un tono cálido que atenúa el blanco del zinc. Aun así, puede quedar un leve aclarado en la piel: es su manera de decir “estoy acá, cuidándote”.

Quienes prefieran un acabado más uniforme pueden optar por nuestra BB Cream mineral, con pigmentos naturales que unifican sin bloquear ni saturar la piel.



Si llegaste hasta acá, gracias, seguimos investigando y aprendiendo para ofrecer lo mejor.

Si quisieras que hablemos sobre algún tema en particular que te interese, escribinos, con mucho gusto nos ponemos manos a la obra.


GRACIAS


Guillermina y Anita.


Bibliografía


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